Editorial de la web:

La necesidad de tener herramientas para impartir clases en una especialidad técnico profesional y suplir en alguna medida las carencias que tienen las administraciones de los liceos, Direcciones, Unidades Técnicas Pedagógicas (UTP) y los encargados del área técnica referente al tema, ya que no tienen la expertiz (1) que se requiere para sacar adelante un liceo T.P., solo manejan la teoría, que incluso a veces está obsoleta. Todo esto se genera porque no son del área, porque no pertenecen a ninguna empresa, la mayoría de los funcionarios que cumplen con este rol, son profesores del área de ramos generales que gozan de la confianza de las administraciones de turno, y con la mejor voluntad tratan de hacer el trabajo, situación que no es suficiente. Estos jefes y encargados de velar por el cumplimiento de un currículum T.P. deberían conocer la empresa por dentro, ya sea como trabajador, jefe o dueño de éstas, sería la única manera que la educación técnica profesional que se imparten en liceos o colegios técnicos se ganen el respeto de los empresarios, que son los que en definitiva van a emplear a esos alumnos. La diferencia entre un profesional de la educación técnica profesional y un profesional de la educación general es enorme, son dos realidades distintas, de ahí la cantidad de errores metodológicos, evaluativos, didácticos, prácticos y administrativos que se comenten en la educación TP.. Para la muestra un botón, el MINEDUC envió un listado de herramientas manuales, eléctricas, software y hardware, que en la mayoría de los casos no son las que se necesitan, pero nadie fue capaz de revertir ese listado en su debida oportunidad, por desconocer las necesidades de cada módulo que se imparte, todos lo aceptaron y ahora que las cosas están en los liceos se dan cuenta que no aplican en sus especialidades, pero, ya es tarde.

(1)Experiencia que tiene un equipo de trabajo, combinado con conocimiento de "Cómo Hacerlo" y las herramientas tanto de software como de hardware.